domingo, 18 de noviembre de 2012

Frutos del "acuerdo táctico" de los anglicanos

Frutos del "acuerdo táctico" de los anglicanos

Muchos cayeron bajo el encanto de las púrpuras, abandonando la Resistencia Católica contra la Iglesia Conciliar. De ésta manera, decenas de grupos han conseguido tranquilizar sus conciencias obteniendo autorización de la Iglesia Conciliar para funcionar dentro de las estructuras diocesanas de una forma más o menos marginal, pero sin el apelativo de cismáticas. La suerte de ésta forma de apostasía ya ha sido muy comentada y no quisiera volver sobre el tema.
Hoy, en cambio, quiero volver a un tema que entre los tradicionalistas es muy dejado de lado: el de los anglocatólicos. Se trata de miles de personas que desean ser católicas, pero que se encuentran a la deriva y por eso mismo han sido captados por la Roma Conciliar. Pasado el júbilo de la Anglicanorum la situación se ha vuelto tensa y muchos ex anglicanos que pasaron a la Iglesia Conciliar han terminado separándose de ésta para quedar, nuevamente en un limbo.
Hace apenas dos días, un ex miembro de un ordinariato me escribió un mail en el que me comentaba que algunos cofrades le habían propuesto recurrir al Patriarcado de Moscú, algo que él rechazaba con estas palabras:

No dejé de ser un hereje para ser un cismático, pero tampoco tenemos a dónde ir”.

La angustia que me expresó éste sacerdote es evidente, comprensible, menos para algunos tradicionalistas que no pueden ver más allá de sus propios objetivos y que descuidan a todos estos que podrían dar una gran ayuda a la Resistencia Católica.

¿Por qué muchos abandonan los ordinariatos? Simple: porque rechazan el Vaticano II. Cuándo se hizo evidente que Canterbury había abandonado cualquier forma, remotamente lejana a la Fe (para muchos la prueba fueron las ordenaciones femeninas en la Iglesia Episcopal) nació el continuismo anglicano. Se enfatizaba la “catolicidad” del anglicanismo. Inmediatamente procedieron a conversar con las autoridades romanas. Hubo gestos: Roma comenzó a aceptar a clérigos particulares, permitiéndoles celebrar con el Rito de Sarum como forma extraordinaria. Posteriormente, la migración particular dio paso a la corporada, y allí surgieron los problemas, cuando muchos de estos sacerdotes y obispos pusieron en duda la Doctrina Conciliar del Vaticano II. En efecto, estos grupos que habían quedado al margen del Concilio tenía una imagen de lo que era a Iglesia Católica, muy diferente de lo que es la Iglesia Conciliar. Conocian y conocen los frutos de la experimentación teológico-litúrgica, son concientes de las consecuencias de la relajación moral, del relativismo y del ecumenismo.

Quienes se negaron a recurrir a la Roma Conciliar buscaron primero refugio en las comunidades tradicionalistas, la mayoría de las veces sin ninguna suerte. Fue por ello que muchos recurrieron a orientales para validar sus ordenes e iniciaron de esta manera  una resistencia anglocatólica contra el Vaticano II: La bula Quo Primium autoriza no sólo la celebración del Misal Romano, sino de cualesquier litúrgia consagrada por la historia y la tradición, como  lo el el antiguo ritual británico de Sarum. Estos sacerdotes celebran una Misa encuadrada en el decreto de San Pío V, así como también la Misa Tridentina, adhieren a los XX Concilios Ecuménicos y rechazan el Vaticano II y todas sus reformas. Algunos adhieren a la “postura prudencial” de Monseñor Lefebvre, otros son públicamente sedevacantistas. Pero otros cayeron bajo la tentación de la Anglicanorum que les ofreció Ratzinger. Los negociadores prefieron dejar la cuestión doctrinal por un acuerdo táctico ¿Les suena la frase?
Pero los frutos del acuerdo fueron amargos: comunidades divididas, sacerdotes que se retiran y se alejan arrepentidos de la Roma Conciliar, vocaciones devastadas, estudiantes escandalizados. Los anglocatólicos son algo que debemos atender: en primer lugar como experiencia de la aceptación del acuerdo táctico

4 comentarios:

  1. ¡Ojito! Foro "católico" no chekea las noticias antes de puublicarlas, ya parecen a Laura Ubfal, largan la noticia y despues salen a dementirla
    El Intransigente

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  2. "muchos ex anglicanos que pasaron a la Iglesia Conciliar han terminado separándose de ésta para quedar, nuevamente en un limbo"

    Cuántos? 2, 5, 5000, 10.000
    CUántos?

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  3. Estimado anónimo del 22 de noviembre,
    gracias por marcar la falta en el artículo. Tengo certeza de 13 sacerdotes y dos obispos, pero ellos me dijeron que hay más.
    Lo importante es que, como usted bien señala ¿Cuántos son? A mi entender, 15 clérigos que firmaron un acuerdo con Roma y que se separaron por el modernismo de ésta es bastante... bastante más que los lefebvristas que "acordaron".
    Suyo en Cristo,
    Raúl Miguel

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  4. Buenas. Soy un sacerdote que adhiere a la Iglesia Luterana Anglo-Católica. Como fue de público concimiento, se nos propuso también la erección de un ordinariato. ¿Cuál es la opinión de los tradicionalistas católicos sobre ésto?

    Reverendo Gabriel Ferreyra

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